fAnfiic Dee GüsS, Capitulo XVII
en anteriores capitulos: Mina se tira a Gustav en su sofa justo despues de saber que David, su novio le a puesto los cuernos. Dias despues, queda con Marta y se lo cuenta, lo que no sabñia Mina es que Marta seha tirado a Tom en su casa el mismo día. Despues de recordarlo todo, se van para sus casas y es qcuando tienen un pequeño incidente con el autobusero. (para leerlo mejor, ir al foro en el apoartado de fanfics)
weno, despues de una larga espera, aqui esta el nuevo capitulo! xDDD, es un tanto más largo que los anteriores, pero es que había que narrar todo lo que pasamos el día del oncierto con una pizca de fantasia!
espero que os guste, y porfavor, COMENTAD! besoss!
Capitulo XVII
Llegue a casa, y mis pies parecían muñones disecados, como los que ves en los macacos del zoo de Barcelona. Pero cuando me puse en contacto con mi cama para relajarme, sonó mi móvil, jOder, ahora quien llamaba para tocarme lo que no tengo!!?
- Siii? – contesté bordemente.
- Minaaaaaa!! Minaaaaaaa!! No me vas a creer tía, no me vas a creer tía!
- No si, tranquila, seguro que no te voy a creer, si viene de ti…
- jOder, no me seas imbécil, lo digo enserio tía, enserio!! – me contestó eufórica Marta
- Dimee, vaaa, pero rápido que tengo una reunión muy importante con la almohada – dije tajante, me dolía la chepa un huevo y medio de avestruz.
- Tía, joder es que no veas, cuando me he enterado, las bragas se me han subido hasta el techo y se han quedado pegadas! Tía, que Tokio Hotel viene a Barcelona!
Me quedé muda, ciega, sorda, paralítica, no existía nada en mí, solo mi corazón, que latía cada vez con más energía. No podía hablar, no podía moverme, de la emoción colgué el teléfono y me eché a reír como una histérica, como si me hubiese filtrado dos kilos de heroína intravenosa.
Pero digo yo que se habrá referido a un concierto, entonces, necesito entradas como sea! Aunque tenga que acampar en el Corte Ingles, tengo que conseguir mi entrada aunque me tenga que prostituir para ello! (exagero un poco eeh!, no soy ninguna puta xDD)
Quedaba cada vez menos para el concierto, y para mi suerte Vyta, la administradora de la web de las Groupies, era amiga de Marta, y nos había conseguido entradas para Marta, Taky y para mí.
Con la emoción a flor de piel, íbamos tachando los días que pasaban en los calendarios del instituto, era el día más esperado de todos, tenía muchas ganas de que llegara, iba a ver a Gustav otra vez, aunque fuese a 50 metros de distancia yo era feliz, nada más con verle de lejos.
Últimamente había estado muy rallada, estaba tan metida en el tema del concierto que no veía nada más allá de ese esperado 27 de junio de 2008.
Me preocupaba especialmente la idea de estar enamorándome de Gustav, sabía que aquello era imposible, y que por mucho que nos viéramos, lo nuestro no podía ser.
Evadiéndome de toda esta tensión, salía con Marta cada día que me lo podía permitir, caminábamos por toda la ciudad en busca de algún rincón donde poder reír en silencio. Siempre me acordaré de la parodia del mono, quien no se acordaría:
Caminando por el paseo, había un animal atropellado ocupando una plaza de aparcamiento.
- Marta, mira, jopé, podre animal – le dije lamentándome a mi amiga.
- Mina, que solo es un gato anda, no me seas pava!
- No es un gato, que es un mono!! Mírale la cola… es un mono, como la mona chita pero en pequeñito!
- (geto) Mina tía, automedicate que no debe ser bueno esto – me recomendó la muy capulla.
- Que Marta! Que es un mono!! – insistí
- Que noooooo, que es un gaaaaaaaaaaaaaato!
- Es un mono jopé, que es un mono!
- Vale Miiina, es un mono!
También, en otra ocasión, o más bien dicho, en un intento fallido de ir morena al concierto, en la playa de Tarragona:
- Marta tía, podríamos regalarle algo a Tokio Hotel, no?
- Mina hija, que vamos a regalarle a TH que no tenga ya? – me dijo Marta en un intento de joderme el plan
- Hay, pues no se - mire a mi alrededor – y si nos presentamos allí, y les decimos: mirad, hemos querido ser originales así que esto es lo que os traemos: UN PINO!
Paridas como estas, sabéis que tenemos unas cuantas, pero me las voy a ahorrar porque me interesa contar la historia que viene a continuación:
Veíamos los días pasar despacio por nuestra inquietante vida, pero al fin, llegamos al día 26 de junio con las bragas bien puestas.
Arreglando los bolsos, planchando el modelito que queríamos lucir, íbamos a ir despampanantes al concierto.
El despertador sonó a las 7 de la mañana, había que arreglarse, pintarse, hacer las tareas del hogar, pintarse otra vez, poner las cosas en el bolso, comprar tabaco, que con el estrés me había fundido mi último paquete de Marlboro en dos días. ESTRÉS!
Miraba el reloj cada cinco minutos mientras repetir: que no llego, que no llego, jOder!
Había quedado con Marta en mi casa, para irnos directamente a la estación.
Me duche, me peine, me maquille, y me vestí. Una cosa a destacar: fui tan imbécil de ponerme pote en la cara para disimular lo pálida que estoy, después os contaré los inconvenientes.
Llegó Marta, como no, tarde, para variar, y llegó con los pantalones por las rodillas:
- Tía, te a dado tiempo a echar un polvo rápido antes de venir? – le pregunté intrigada.
- giliPOllas! Que se me caen los pantalones, déjame un cinturón tuyo de Guess!
Corriendo apuradas hasta la estación, corriendo y con las tetas casi fuera de la camiseta, todos los coches paraban a nuestro paso y sus conductores susurraban: tsssss tssss tssss-
Pasando de estos pequeños detalles, llegamos a la estación a tiempo, compramos el billete y nos subimos al tren.
El trayecto duraba una hora, y en el tren…
- Mina, si tuvieses tres deseos por pedir, que pedirías? – me propuso Marta.
- Pues nunca me lo había planteado… el primero sería, anda genio, no me seas rácano y tráeme a Bill para que me chupe los pies que los tengo súper encogidos por los tacones!
- Noo!! Pobre Bill, no le hagas comerte los juanetes!
- Anda que no! – bromeé de nuevo
- Pues, yo pediría un deseo muy largo: estar casada con Tom follando unas 15 veces al día.
- No pide nada la niña sabes?
A parte de estas paridas, había un hombre sentado tres asientos más adelante, de cara a nosotras que no paraba de mirarnos.
- Mina, míralo, me esta poniendo muy nerviosa, es que no para de mirarnos!
- Buaaah, pues será a ti porque mírame el geto, se me ha corrido todo el puto pote, anda saca el kit y retócame.
Marta sacó de su bolso-maleta una caja, la abrió, en ella había rímel, raya de ojos, pote, colorete, pintalabios, sombra de ojos, eyeliner entre otros, y empezó a meterme de mierda en la cara, vete tu a saber la de capas que llevaba ya en la cara.
Todo el mundo miraba, hasta una mujer de elevada edad se me quedó mirando con cara de sorpresa y de indiferencia. No paraba de mirarme, me ponía más nerviosa y me decidí a responder.
- Señora, mire adelante, no vaya a ser que se descuide de bajada y tenga que aguantar ese careto de palurda todo el puto viaje, GRACIAS!
La señora abrió los ojos y pronunció algo que no llegue a entender, pero seguro que no derrochaba perlas, os lo aseguro!
Paramos en Sitges, y para nuestro asombro, el hombre que no paraba de observarnos se levantó y se acercó a la puerta.
Nos quedamos estupefactas al ver que llevaba la bandera del arcoíris de falda, la bandera gay! FLIPALO, y la cara que le vi a mi amiga no se me olvidará en la vida!
Llegamos a Barcelona, Marta, como siempre empezaba a estresarse sola, Mina, por donde se sale, Mina corre que nos esperan, me cago en la puta! Que llevo los putos tacones que me acabo de poner en el tren y me vienes tu a ponerme prisaaaas!!
Conseguimos salir del andén, ya que la estación de Sants es enorme, y aun que yo ya había estado allí cuando fui a pasar un fin de semana con David, no me acordaba mucho de cómo iban las cosas por allí.
Al subir, vimos a Vyta, y al lado a una chica llamada Beth, que tenía unas tetas enormes, vamos, esa tía te mete una teta en la boca, y te ahoga fijo!
Salimos de allí, nos estábamos ahogando, cogimos un metro, y nos plantamos en el hotel Palace, para averiguar si ellos estaban alojados allí. Pero no, no había ninguna pista para adivinarlo. Yo tenía el móvil de Gustav, pero no quería que las demás se enterasen de que le conocía, sería un verdadero escándalo.
Cogimos de nuevo el metro, y nos plantamos en el hotel de Beth, hicimos un rato el mongolo en la habitación y eah!, para el metro again, bueno, muy orientadas no deberíamos estar porque nos equivocamos de dirección… enfiin!
Decidimos tomar la dirección hasta la cola del concierto, donde nos encontraríamos a nuestra amada Pinocho, la llamamos así porque tiene un curioso parecido con el personaje de la saga de Disney Gieppeto grillo.
Nos encanta meternos con ella porque se cree xupi-way y va diciendo por ahí que se ha follado a Tom, aun que todos sabemos que no es cierto por su geto incondicionalmente de bruja.
Llegamos allí y nos relacionamos con todas, claro que después de la gran subida a la montaña de Monjuic nuestros pies tenían un cierto parecido con las pezuñas de un caimán, o como dice mi amiga la modelo, un lagarto. Puestas me senté en el suelo y me quité los tacones como signo de penitencia, y aun que alguna me mirara mal, yo ya era feliz.
Nos fuimos de allí después de un rato, y cogimos un taxi, mala idea por cierto por que casi se nos va ahí la paga semanal aún pagándolo entre todas.
Nos plantamos en el hotel Arts de lujo en un cuarto de hora, y decidimos colarnos como huéspedes del hotel para averiguar si los chicos estaban allí.
En recepción Beth se atrevió a preguntar precios que no bajaban de los 400 euracos.
Nos hicimos las longuis y conseguimos llegar hasta la cafetería, al lado de la piscina.
Nos sentamos a tomar algo, pero la carta, como os lo puedo decir, estaba un poco fuera de nuestro alcance, marisco, langosta y no se que pijada más, 160€ el puto plato, bueno pues vistas las circunstancias, pedimos un coctel cada una, claro esta, con alcohol, ahí está la gracia chica!
Bebimos, y contando más trolas que la propia Pinocho nos reímos un rato las cinco.
Claro, es que mi madre vive en Grecia y cada verano me voy allí con mi yate, y mi súper mansión de 400 habitaciones, claro está, mi madre tiene una cadena de restaurantes y la semana que viene me voy a Japón a inaugurar uno de ellos.
Venga trolas!
Beth y Vyta fueron al lavabo un momento, aun que más bien de ir al lavabo hubiera jurado que habían ido al torneo de meadores sin fronteras, tardaron casi 20 minutos en volver. En este tiempo, me trajeron el paquete de Marlboro que había pedido, tengo tabaco pijo!
Cuando volvieron nos explicaron que habían encontrado el acceso a los ascensores de las suits, y decidimos pagar e ir a chafardear.
Pedimos la cuenta, y como tardó tanto, sugerí a mis amigas que podía ser que la estuviesen imprimiendo con papel maché rosa y plastificándola, como es tan pijo…
Nos levantamos, y nuestro error, posiblemente fue levantarnos e ir todas juntas hacia el sendero a la felicidad. Pero nos interceptaron la intención antes de llegar:
- Perdonad chicas, pero solo podéis pasar por aquí si sois huéspedes, dadme vuestra llave y os acompañaré hasta vuestra habitación – nos dijo una camarera desconfiada.
- Aih! Perdone, pero es que nos pensábamos que también se podía salir por aquí! La llave la tiene una amiga que se ha ido a recoger a otra chica al aeropuerto, y tardará un poquito en llegar – inventó rápidamente Vyta, se las sabe todas esta tía!
- Pues lo siento, pero sin llaves no podéis acceder al hotel, esperad abajo a vustra amiga, lo siento.
Bajamos a recepción en un intento de escabullirnos de nuevo, epro tampoco dio resultado. Una puta vieja estirada nos vino a ‘ invitarnos a salir’ cuando ya estábamos en la tienda de Loewe.
Anda y que le den por el culo a esta puta gente!, grité una vez fuera del hotel!
Una vez calmadas las tensiones, nos fuimos a llenar el buche al Pans & co. Que había en esa misma calle, que diferencia en seco en un hotel de lujo y dos minutos después comiendo patatas fritas con ketxup…
Nos sentamos en una mesa al aire libre, pegaba un calorazo que te cagas, y con lo que habíamos andado, estábamos todas que sudábamos como cerdas en celo.
Total, nos sentamos a comer tranquilas, Marta se comió su bocata en dos segundos, que rápida es la jodida cuando se trata de ‘comer’!! xDD
Pero, para nuestra suerte o para nuestra desgracia, refiriéndome a mí, un grupo de fans de Tokio Hotel estaban justo en la mesa de enfrente, y cuando aún no me había acabado mis patatas, van las tías y se ponen a chillar… Que están en el Claris? ESTAN EN EL CLARIS, EN EL CLARIS!
Pues nada, no se pudieron digerir ni acabar las patatas, Marta ya estaba levantada siguiéndolas a todas, y yo aún sentada en la mesa las miraba y suspiraba…
Poniéndonos los tacones como podíamos en medio de la calle, aun que no era fácil, lo conseguimos. Nos quedamos hablando con un grupo de chicas, y después nos pusimos en camino para el Claris, no había presupuesto, así que de lujos nada, el trayecto en metro y a pata, nada de taxis…
Nos plantamos en el paseo de gracia, cerca del hotel, pero había que caminar un poco, con las obras nos había resultado difícil saber por dónde coño teníamos que ir, así que nos dibujaron unas líneas amarillas indicándonos el camino por el suelo, hay que joderse…
Después de un rato caminando, ya ni hablábamos, estábamos tan reventadas que no podíamos articular palabra, me dolía la chepa, los pies, la cabeza, todo el cuerpo, el alma… Hasta que miramos el mapa y nos dimos cuenta de que nos habíamos equivocado, para variar, de dirección, y estábamos yendo en sentido contrario.
Finalmente pasamos de ir al Claris, y volvimos a coger el metro para plantarnos en Bellvitge.
No hijas no, no íbamos para ingresarnos al hospital, aun que a jmi me hiciese falta, íbamos a investigar el hotel Hesperia Tower, un hotel de lujo con el que Marta había soñado días antes, que estábamos todas allí, con la misma ropa del sueño y con los Tokio Hotel, un poco ficticio verdad? Pero ya nos daba lo mismo, todo el puto día de camino, no perdíamos nada.
Entramos y pedimos para subir al ovni gigante, que es un restaurante de lujo, pero nos negaron el paso, y nos invitaron a tomar asiento en la cafetería de la planta baja.
Así hicimos, aun que no teníamos dinero, pedimos aguas y una cocacola, total… por 4 € y medio…. T.T
Estubimos charlando las cinco allí, pedimos la cuenta y ya cansada, Marta le fue sincera a la camarera:
- Mire, le voy a ser franca, tengo los pies que parecen fetos deformes, por favor, me puede decir si esta Tokio Hotel alojado en este hotel?
- Hemm, Hemm, pues no lo sé, no sé quienes són. – nos dijo sorprendida la chica.
- Estos – le dijo enseñándole un disco que tenía en el bolso-maleta.
- Pues no se, si quieres lo voy a preguntar pero nunca los he visto a estos chicos!
La verdad es que la chica fue muy simpatica, nos aseguró de que no estarían allí, y nos dijo que lo más seguro es que se hospedaran en el Arts. Antes de irnos del hotel, llamó Tina, de nombre original Valentina, una chica canaria que conocía de hacía ya mucho tiempo.
Le sugerimos que viniese hasta Bellvitge des del aeropuerto, y después todas juntas iríamos tirando hasta la cola del concierto, como teníamos gradas no había problemas.
Taky, Marta, Vyta, Beth y yo nos dirigimos en metro, como, había que aprovechar el billete de metro de un día!, hacía el Palau Sant Jordi, dónde por fin veria a Gustav.
Estaba muy nerviosa, y casi me da por vomitar en el moño de la señora que tenía delante, pero pude retener mis ansias de echarlo todo.
Ya en Montjuic, tocaba subir de nuevo la puta montaña, cagate!
Bueno, puestas ya las manuelas, subimos, y cuando nos encontramos arriba, nos volvimos a colocar los tacones! Ole!
Las dos colas daban casi la vuelta al palacio, y nos colocamos en la de la derecha.
Me quedé con Vyta y Taky esperando mientras la cola avanzaba de una manera impresionante, mientras Marta y Beth fueron a llamar a Tina, porque teníamos su entrada y no llegaba.
Vi a una chica de lejos, pero no sabía si era Geno, o no, porque solo la había visto en fotos. Sí, era ella, me miraba y se reía pero no venía a decirme nada. Suena el móvil en seco, pero no lo llegé a coger, con el bolso lleno de meirda que llebo cualquiera encuentra algo, madre mia!, colgaron, y al fin lo encontré. Ponía: Geno.
Decidí llamarla, aunque sabía que estaba justo detrás mio, y antes de que sonara el pitido de llamada, alguien me vino por detrás.
- Mina?... Mina!! Tía que guapa, ala! Mina! – Gritó Geno.
- Ala nena, no te imaginaba así, que guapa!
Por la rapidez de la cola no tuvimos tiempo para hablar, volvió a su sitio de la cola y a esperar de nuevo.
Marta llegó cabreada, Tina aún estaba en Bellvitge, y la cola seguía avanzando…
Llegamos ya al principio de la cola, y Tina aún no aparecía, Marta cada vez se ponía más histérica y empezó a gritar a Tina por teléfono, ella ya estaba allí, pero no nos encontraba.
- Tía joder, estoy al principio, voy a entrar, voy a entrar… No, ya se que tengo tu entrada, pero si no estas aquí ya, voy a entrar…. Me da igual, ven ya, ya!.... Al principio de la cola joder! Me esas poniendo enferma, va! Ven ya joder, no me hagas esperar más porque voy a entrar…
Después de unos minutos vimos a Tina llegar por un lateral, porfís le entregamos la entrada y entró con nosotras.
- Mina, Marta se ha enfadado conmigo verdad? Mucho, no? – Me preguntó preocupada tina
- No, tranquila, como se nota que no la conoces, no pasa nada, está muy nerviosa, siempre le pasa, yo estoy más que acostumbrada
- Ya pero es que me ha metido un moco impresionante!
- No pasa nada – vamos, corre que las perdemos!
Por fin llegamos a nuestro asiento, nos sentamos y empezamos a hablar.
Yo no estaba cómoda allí, necesitaba saber si estaba ya allí Gustav, y se querria verme.
- Marta, tengo que ir un momento fuera, a fumar, no aguanto más, voy a potar aquí mismo de la tensión. – Le supliqué a Marta.
- Vale tía, te acompaño. – acompañó Marta.
Salimos fuera, al lado de un bar, y me encendí un piti, estaba triste a pesar de que dentro de pocos minutos vería a Gustav.
Oímos gritos a pocos metros de nosotras, y vimos a cuatro siluetas en un camino, lleno de gente en una entrada al Palau, eran ellos.
Se me cambió la cara en cuanto vi ese cabello rubio de lejos, claro que lo distingí a pesar de no llevar las gafas, aun que en verdad, no veo una mierda sin mis gafas…
Nos acercamos corriendo, estaban firmando y quitándose a las fans de encima.
No pudimos acercarnos mucho debido a la multitud, una pena, porque Gustav no me vio, y entró rápidamente por la puerta de entrada al backstage. Se me entristeció el rostro al ver que no pasaría nada más entre nosotros, nunca.
Cuando giré la cara para ir ya a nuestros asientos, distingí una cabecilla que se asomaba tímidamente por la puerta, miraba hacia donde estábamos Marta y yo y se girabapara decirle algo a un segurata, el cual también nos miró, era Gustav.
Había un mínimo de esperanza?
El segurata se acercó hasta nosotras, y mi corazón palpitaba más fuerte a cada paso quye avanzaba. Se paró delante de mi y dijo en inglés:
- Tu eres Mina verdad? – me preguntó ese pedazo de armario con acento alemán.
- Si, soy Mina. – respondí esperanzada.
- Ten, cinco pases backstage, dentro de cinco minutos aquí mismo.
Casi tiene que llamar al samur para hacerme un tag de urgencia, dios, a mi casi me dio algo, no podía creerlo, Gustav quería verme!
Fui rápido a por Vyta y Beth, las cogí por el pelo, que más daba, se le iba a caer igualmente!
Las arrastré sin ninguna explicación hasta donde el segurata me había indicado.
- Tía joder, estás loca?, que coño pasa? Tía nos van a quitar el sitio como no estemos allí ya! Yo me voy joder! – Me gritó Vyta al oído.
- No quieres una foto? Ni siquiera un autógrafo, ni un recuerdo? Nada? Joder nena, que haces aquí pues? – repliqué yo intentando darle una pista
- Que quieres decir con eso? No entiendo… - se quedó súper rallada.
Vi como se abria una puerta, por la que habían entrado ellos seguí cerrada, era la de al lado, salía el armario empotrado que me había dado los pases VIP.
- Podeis entrar ya, no forméis escándalo por favor, de lo contrario me veré obligado a retiraros el permiso – Se dirigió a mi el segurata
Asentí con la cabeza, ya que mi cerebro estaba demasiado ocupado por la emoción.
Las chicas a mi lado saltaban, gritavban, botaban, no se lo creían, y se les ocurrió preguntar de donde habían salido los pases.
- Pues no sé, la verdad, estaba yo aquí tan tranquila fumandome un pitillo, y me viene el tío y me dice, sobran, los quieres? Y yo: trae pa’cá! – mentí brutalmente.
Entremos seguidamente en este orden, primero Marta (como no, la puta top model siempre delante…), Vyta, Beth, Taky y finalmente yo, que como siempre me empano y llego la última…
Al ver a Gustav me dio un vuelco el corazón, pasé por delante de Bill, me sonrió, me dio dos besos y me dijo algo que casi no oí por mi sordera crónica al oído ‘ Mina, no podemos permitir que sepan que tenemos relación o que simplemente nos conocemos, por favor haz lo posible por disimular’, le miré, asentí y sonreí. Éste hizo lo mismo con Marta, aun que ella fue más rápida y le dio un abrazo que casi lo desnuca.
Pasé por Tom, besos, foto, autógrafo, risas y al siguiente, Georg, risas, poetada de culo, autógrafo, risas y dos besos, que cachondo que es el tío, y guapo que es el jodio, no se como alguna peña dice que es feo!
Y por último y el más esperado: Gustav.
Le miré a los ojos, no dejábamos de mirarnos, me dio dos besos interminables, me hice una foto, y un autógrafo, cuando se iba a despedir de mí, me cogió la mano con delicadeza, y dejó deslizar entre mis dedos un pequeño papelillo, me guiñó un ojo y me dijo:
- Que guapa que estas.

14 Comentarios publicados